Fotografía en montaña

La fotografía y el montañismo son dos actividades que se complementan a la perfección. Para un montañero, hacer buenas fotografías de su montaña favorita puede ser igual de gratificante que alcanzar una cumbre deseada. Un fotógrafo no encontrará en muchos sitios tan buenas tomas como en una cima al amanecer o en un paisaje invernal. Os dejamos a continuación algunos consejos y trucos que os pueden ir bien para iniciarse en el mundo de la fotografía de aventura.

La fotografía de montaña exige dos cosas fundamentales: predisposición y forma física de montañero por un lado y buen conocimiento del equipo fotográfico por el otro. Sí, hacer buenas fotos en la montaña puede conllevar un buen madrugón, aguantar la noche en la cima de una montaña, caminar muchos kilómetros, ascender muchos metros de desnivel y tener que soportar frío o calor intenso. “Placer” que solamente pueden comprender los amantes de la naturaleza. Pero también implica paciencia, probar muchas tomas, reconfigurar infinitamente la cámara y conocer al detalle las posibilidades de tu equipo fotográfico. Así que si pretendes hacer buenas fotos en la naturaleza ves desempolvando tus piernas y tu cámara.

Ser montañero antes que fotógrafo

Puestos a elegir en gastar dinero en algo, lo más importante es el equipamiento de montaña. Un mal equipo fotográfico solamente implica llevarse malas fotografías a casa. Sin embargo, un mal equipo de montaña significa pasarlo mal e incluso estar expuesto a determinados peligros. Disponer del equipo de montaña adecuado no necesariamente implica gastarse mucho dinero en primeras marcas o membranas de moda. Pero sí tendremos que evitar salir con vaqueros, ropa de algodón o calzado inadecuado.

Lo mismo ocurre con la preparación técnica. Si hay que gastar dinero en formación en montaña (escalada, alpinismo o montañismo) o fotográfica, siempre prevalecerá lo primero. La seguridad es lo primero.

En cuanto al peso, tendrás que elegir el material a llevar. El equipamiento de montaña ya es pesado de por sí (agua, equipamiento específico en invierno, ropa de abrigo, etcétera) e imprescindible, por lo tanto probablemente tengas que elegir llevar solamente parte de tu pesado equipo fotográfico. Si prevés un bonito paisaje puede ser mejor llevar un teleobjetivo que un macro, aunque pueda darse el caso de que tengas que sacrificar una foto de una seta. O si vas a realizar fotografía nocturna habrá que pensar en llevar un buen trípode aunque ello suponga dejar parte de los objetivos.

Otras cosas a tener en cuenta

  • Una buena luz es una máxima en fotografía. Aunque esta circunstancia puede darse en cualquier momento del día, la luz del amanecer y del atardecer es realmente impresionante. Esta gama de tonalidades en el cielo, el conjunto de sombras y los efectos que se pueden conseguir hacen que sea especialmente interesante estar en la montaña en horas un tanto intempestivas para poder capturarlas. Así que ya podemos ir pensando en los madrugones que nos va a tocar hacer.
  • Aunque el tipo de fotografía que vayamos a realizar requiera de una cámara pesada, es recomendable llevar adicionalmente una cámara portátil auxiliar en algún bolsillo cercano al cuerpo. Las bajas temperaturas a veces hacen que falle la electrónica de la cámara por lo que puede ser interesante llevar una de repuesto. A 20º bajo cero (una temperatura invernal nada descabellada) podemos apreciar como la pantalla LCD se congela tornándose negra o la batería baja muy rápidamente (es increible la diferencia que marcan unos pocos grados). En ese momento podremos hacer uso de nuestra cámara portátil que se habrá mantenido a una buena temperatura.
  • Para llevar el equipo en escalada o alpinismo, la mejor solución para cámaras grandes es la riñonera. Si la cámara es compacta puede ir en cualquier bolsa dentro de la mochila, y si se practica espeleología o descenso de barrancos, se tendrán que utilizar cajas estancas.
  • Busca tu propio estilo. Puedes aprender de otros fotógrafos pero no trates de copiar, se trata de hacer algo único.
  • Planifica bien tus salidas, consulta mapas y estudia sus posibilidades. Ahorrarás tiempo y reducirás los riesgos.
  • Respeta la naturaleza y no provoques ningún daño ni a la flora ni a los animales. Ten siempre presente la frase: “sin dejar huella”, muévete sin que quede rastro alguno de tu paso por la montaña.

Consejos fotográficos

  • El rango focal más adecuado para llevar a la montaña debería abarcar desde los grandes angulares hasta los 100mm, muy orientados a paisaje o retratos. Muchos alpinistas deciden utilizar equipos analógicos por motivos obvios: las tarjetas de memoria consumen energía, y en situaciones de bajas temperaturas las baterías no duran mucho. Además las pantallas y demás electrónica de la cámara tiende a fallar en situaciones extremas.
  • El filtro UV es imprescindible a grandes altitudes. Las radiaciones UV son mayores, y podríamos obtener fotografías más azuladas de lo normal. El filtro nos ayudará a reducir este efecto. Recuerda: polarizador en verano y densidad neutra (DN) en invierno.
  • Realiza un buen ajuste del balance de blancos. Una fotografía en montaña a plena luz del sol necesitará unos ajustes diferentes a los necesarios en interior o en una ciudad con sombras o iluminada artificialmente.
  • Si es posible utiliza un buen trípode, indispensable en fotografía nocturna. Si fotografías fauna, un monopie puede resultar interesante para proporcionar estabilidad y agilidad en el seguimiento del animal.
  • Si fotografías fauna asegúrate de enfocar a los ojos para obtener resultados óptimos. Ajusta el modo de enfoque AF en ALL-SERVO/CONTINOUS ya que ellos se mueven de forma rápida y el enfoque manual es casi imposible.
  • Aprende a utilizar el flash, mal empleado es un gran enemigo de nuestras fotografías.
  • En fotografía de naturaleza y paisaje haz uso de los reflejos.
  • En fotografía de paisaje utiliza grandes angulares (18-24mm) para grandes espacios. Los teleobjetivos van muy bien en montaña, marismas, desiertos… para capturar detalles o animales lejanos. Cuando fotografías paisajes, como regla general, es más conveniente situar bajo el horizonte para dar fuerza al cielo. También puedes cambiar la perspectiva tomando fotos desde abajo con el horizonte arriba, así darás mayor profundidad a la fotografía, pero cuida que no queden espacios “vacios”.
  • Utiliza el modo “live view” si lo crees conveniente. Te ayudará a controlar la exposición y la composición de forma rápida.
  • Utiliza siempre que puedas un disparador a distancia. Te ayudará a conseguir fotografías perfectamente enfocadas y nítidas. Es indispensable en fotografías con poca luz.
  • Ten siempre presente la fotografía en blanco y negro. Una imagen poco llamativa puede convertirse en una buena fotografía en estos colores.
  • Utiliza el AF en modo puntual en tus fotografías de deportes en montaña para seguir la acción y tener desenfocado el fondo. Dispara en ráfaga para poder captar el momento ideal de la acción.
  • Utiliza un teleobjetivo. ISOs altas y velocidades de obturación elevadas (1/500 – 1/1000seg). Si tu objetivo tiene estabilizador desconéctalo. Así aumentará la velocidad del autofoco de la cámara.
  • Un sencillo truco para conseguir sensación de movimiento en tus fotografías de deporte es el utilizar velocidades lentas (1/60seg) siguiendo suavemente al sujeto en el visor. De este modo conseguiras fijar nitidamente al sujeto con un fondo desenfocado.